El niño y los clavos

Actualizado: 3 de ago de 2018



Cuenta la historia que había un niño con muy mal carácter. Su padre le dio un saco de clavos y le dijo que clavara uno en la cerca del jardín cada vez que perdiera la paciencia o se enfadara con alguien…


El primer día clavó 37 clavos, pero durante las siguientes semanas, se esforzó en controlarse y día a día la cantidad de clavos que debía clavar, disminuyó. Había descubierto que era más fácil controlarse que clavar clavos…

Finalmente, llegó un día en el que ya no necesitó clavar más clavos y satisfecho fue a ver a su padre para decírselo…

Su padre lo felicitó pero le pidió que, a partir de ese momento, quitara un clavo por cada día que no perdiera la paciencia. Los días pasaron y finalmente el niño pudo decir a su padre que los había quitado a todos…


El padre, llevó al niño hasta la cerca y le dijo: Hijo mío, te has comportado muy bien, pero mira todos los agujeros que han quedado… Esta cerca ya nunca será como antes. Lo mismo ocurre con las personas. Cuando discutes con alguien y le dices palabras ofensivas, le dejas una herida como ésta…


Autor: anónimo

Fuente: http://www.reflexionesparaelalma.net/page/reflexiones/id/88/title/Clavos-y-Heridas

Cuentos, Frases y Reflexiones

Sobre mí

Escritor, con una misión clara en su vida:
Dejar gotas de enseñanzas que nos ayuden a ser mejores personas, a valorar quienes somos, a disfrutar de  lo que  tenemos.

 

Lee más

 

Suscribite
  • Facebook
  • Instagram

© 2003-2018 Gustavo Fingier. 

Creada con w
ix.com  
Diseñadora: Sharon Fingier